Gays | 913 lecturas | 10:00

El inquilino gay

Hola mi nombre es Alejandro pero me conocen por alejo.- debí irme a vivir con una tía que hacia tres años había quedado viuda, a mi todavía me faltaba cursar mi ultimo año de segundaría y porque el colegio me quedaba mas a la mano donde mi tía, mis padres le propusieron que yo podía además de acompañarla brindarle mas ayuda, aunque la verdad mi tía no necesitaba mucho de esto ultimo ya que era una mujer muy joven y activa y mis padres parecían no saber que mi tía era una mujer sociable que gustaba de compartir y participar de reuniones.

  • Bueno yo creo que era ella la que nos haría mas cómoda la vida a todos finalmente, en particular ella y yo sin saberlo comenzamos una serie de experiencias que nos marcaría para siempre, en realidad el colegio quedaba como a cinco cuadras de la casa y a mi me parecían tres, los primeros días fueron de explorar y adaptarse, mi tía se iba a trabajar temprano y volvía antes de oscurecer, luego de los primeros 15 días llego ella muy contenta y al preguntarle la razón me dijo que ella desde hacia un tiempo tenia la idea de alquilar una habitación que daba con el patio de atrás, eso para tener una entrada extra para poder ahorrar y comprarse un carro, me dijo que ya que yo estaba allí se sentía con mas confianza y que ya había alguien que la iba a tomar.
  • Bueno el caso es que dos días después un señor corpulento de catadura espesa y cuasi atleta ocupo la habitación, le resibio mi tía muy formal, me presento y los tres parecimos encajar a la perfección hasta el punto que después de cenar terminamos viendo tv en la sala y compartimos muchas cosas, fue como un miembro mas de la familia y sin embargo cuando mi tía le pregunto por mujeres el respondió que solo tenia amigos y que eran jóvenes como yo refiriéndose a mi, yo cruce la vista con la suya preguntándome yo mismo la razón, solo chicos como yo…?
  • Paso una semana y todo parecía normal hasta que un amigo del cole me pregunto que si era verdad que en mi casa vivía el caco Remiro, a lo cual extrañado le dije que si vivía un señor llamado Remiro, le pregunte que sabia el sobre ese señor y me dijo sonriendo que nada solo que era buena persona y todo un señor, hubo algo medio extraño en esa conversación pero bueno, de seguro conoce a don Remiro y quiso confirmar que vivía en mi casa, continué mi camino a casa y note que a la distancia mi amigo del cole parecía seguirme, llegue pronto y luego de entrar vi a don Remiro en el patio con solo una pantaloneta tan pequeña que se le notaba todo el paquete entre las piernas,estaba haciendo ejercicio me miro y sin decir nada siguió en lo suyo.
  • Waoo que cuerpazo me dije a mi mismo, y la imagen de ese bulto enorme entre sus piernas se quedo en mi cerebro, estuve un momento en mi cuarto y luego salí de nuevo a ver si aun estaba y si lo vi levantando dos pesas de mano y contando las veces que levantaba cada una, mire de arriba a abajo su torso velludo y firme y aunque tenia algo de barriga se le veía bien, me pregunto si me gustaba y le dije que si pero que nunca lo había hecho porque el ejercicio no era mi fuerte, sonrió y volvió a decir que yo tenia glúteos y piernas muy redondeados para mi edad que si los endurecía mas iba a verme muy bien, me dijo que sus amigos se quejaban mucho porque el les ponía ejercicios para agarrar forma rápido.
  • Al rato don Remiro salio para la calle y yo me puse a ver una película y como a eso de las tres de la tarde regreso acompañado de un chico, saludaron y continuaron su camino hacia el cuarto, me llamo la atención lo bien parecido que era el chico y ademas note algo manierista en el y su forma de vestir, era el primero de sus amigos que venia a la casa, pensando deduje que ese chico no parecía uno que se ejercitase mucho, era muy bonito y un poco sicodelico para el ejercicio, así continué pensando pendejadas hasta que mis pensamientos se vieron interrumpidos sorpresivamente por un quejido que vino del cuarto del inquilino, muy seguido otro y luego otro y otro quejido.
  • Me puse sin saber que hacer, la curiosidad me hizo hacerme preguntas pero no halle respuesta para ese tipo de quejidos, me dirigí hacia el cuarto del inquilino con sigilo…, con mucho cuidado me acerque a la ventana que había…, apenas por una esquina pude ver la posibilidad de espiar algo y por una rendija que dejaba la cortina interior logre ver el interior descubriendo al inquilino totalmente desnudo y a su acompañante tambien desnudo pero agachado ofreciéndole sus nalgas al vientre de don Remiro y este cabalgandole, waoo la sorpresa fue mayúscula y todo mi ser se extremecio de arriba a abajo y no se cuantas sensaciones emociones y estados se revolucionaron dentro de mi.
  • Me hice a un lado y mi respiración estaba agitada, luego volví a mirar y aquel chico cerraba los ojos,pasaba su lengua saboreándose y chocaba su cuerpo con el del inquilino, lo disfrutaban, en realidad no estaban jugando sino disfrutando, gozando de placer, lo que me dijo mi amigo y otras cosas quedaban claras, a don Remiro le gustaban los chicos, me fui como vine a la sala sin dejar de mirar al cuarto y escuchar los quejidos, no sabia que hacer y pensé que no debía decirle nada a la tía, yo sonreía y apretaba los labios no se pero me gustaba lo que estaba pasando con el inquilino y fue a espiar de nuevo, fui de nuevo con sigilo y cuando mire al interior el chico le estaba mamando la verga y don Remiro un poco inclinado por encima del chico le metía dedo por el culo, jueputa y maldita sea pero me imagine siendo yo quien estaba pegado en esa verga.
  • Mi pene ya estaba duro entre mis piernas y termine tocandome por el culo dentro de mi pantaloneta, me metí un dedo y luego al sacarlo lo tenia untado y me toco ir a lavarme, ya en el baño me lave por el culo tambien y cuando salí senti que se habría la puerta del cuarto del inquilino, corrí a la sala y los dos salieron y se despidieron como llegaron, uff eso fue de otro mundo para mi, nunca había visto algo así y tampoco había imaginado sentir tantas cosas alborotadas dentro de mi, tenia por dentro un gusto y un placer que no podía describir y si era por insatisfacción o por satisfacción era inexplicable.
  • Esa noche no podía dormir pensando en don Remiro, que bueno que mañana se repitiera, y que tal si en algún momento el me hace algo o me dice algo para estar con el…,eso debe ser muy rico estar con un hombre con ese cuerpazo que tiene y uff que verga tan bien puesta! que que? yo que malditas cosas estoy pensando? soy un hombre y el es un gay que le gustan los chicos…, como yo uff maldita sea si chicos como yo! hay don Remiro yo tambien quiero chupársela, tambien me dejaría metermela en el culo, pensaba y estuve varias veces a punto de irme hasta su cuarto.
  • Al día siguiente me levante y después de ducharme fui para la sala y vi que don Remiro estaba haciendo sus ejercicios en el patio, ha pero ademas estaba mi tía mirándolo recostada a la salida al patio, claramente estaba disfrutando del cuerpazo de don Remiro, estaba tan entretenida que apenas si se entero cuando salude, luego disimulo llendose para la cocina dizque a prepararle algo de beber a nuestro querido inquilino, ellos luego conversaron largo rato y yo con prudencia veía los movimientos de don Remiro, ese personaje solo generaba deseos, yo veía a mi tía y me daba cuenta cuando lanzaba sus miradas a la entrepierna del inquilino.
  • Pasaron dos días sin novedad ademas de la contemplación del ejercitador por parte mía y de mi tía, hasta que a la tarde del tercer día a las tres pm la misma hora de aquel día con el chico aquel llego don Remiro pero oh sorpresa mas grande acompañado de nada mas y nada menos que de mi compañero de clase, el mismo que me pregunto por don Remiro, ja me saludaron y mi compañero sonrojado sonriendo se fue con el inquilino al cuarto, nuevamente senti de todo, el calor de los deseos y emociones se apodero de mi todo, antes que nada pasara fui al baño y me lave el culo como si yo fuese la victima de ese día, y cuando salí puse una película para fingir que estaba allí entretenido, luego a los cinco minutos empece a escuchar los gemidos.
  • Aaahh papi- escuche, rápidamente pero con sigilo llegue a la ventana y esta vez había mas espacio abierto de la cortina de modo que podía ver todo adentro, mi compañero solo tenia una franela aun puesta y estaba boca arriba con las piernas abiertas, don Remiro le metía dos dedos de su grande mano por el culo mientras mi compañero de estudio le apretaba con una mano la verga, el inquilino luego se acomodo para que el chico se la chupara y no dejo de meterle los dedos untados de un aceite por el culo, yo junto a la ventana volaba, deseaba tener ese falo dentro de mi boca y aquellos dedos en mi culo, me tocaba y me masturbaba despacio para no perder la cordura mas de lo que la tenia.
  • Cuando llego el momento de penetrarle el culo con su verga, ya sintiéndola dentro en el mete y saca mi compañero no escatimo en quejidos, no le importo o se olvido donde estaba y exagero, y se movió como una puta doblándose de gusto, hay Remi papi que ricooo dame mi amor lléname el culo de leche mi machote- decía mi compañero, y yo no me pude aguantar y me vine en chorros junto a la ventana y un pequeño uff me delato y salí aprisa de allí para la sala, desde allí vi cuando salio el inquilino vio el semen en el piso, me miro desde allí y se entro, rayos, yo quede en el limbo sin saber lo que podría pasar, había sido descubierto por el que no debía.
  • Mientras estaba confundido en la sala por un rato se volvieron a escuchar los quejidos, finalmente y después de unos murmullos los dos salieron del cuarto y se despidieron, al hacerlo note a mi compañero que caminaba como acomodándose para hacerlo bien, sonrojado y con una tímida sonrisa me dijo -chaito- le respondí que suerte, y el inquilino solo me sonrió con mucha malicia y yo me limite a mirarlo con cara de culpabilidad. mis amores esto va para mas así que me toco terminar de contarles en otra entrega estén pendientes.
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