Juro que estaba dormido

Autor: angelperez | 02-Feb

Gays
Todo ocurrió el verano pasado. Tengo 39 años, no es que sea una belleza, pero sé que gusto. Me encanta tomar el sol desnudo, cosa que a mi mujer no solo no le gusta, si no que me pidió que no lo hiciera. Nuestra relación es buena y en sexo lo pasamos bien sin más, pero no nos falta. Aun así, yo cada vez que puedo, me desnudo al sol sin que se entere y para eso aprovecho su turno de trabajo de tarde y así tengo mucho tiempo para mí.

Cerca de donde vivo, hay unas preciosas playas y mejores acantilados, que es donde vamos la gente a desnudarnos, ya que en la playa no se puede. La zona es de difícil acceso y bastante libre de mirones, por lo que se esta muy tranquilo y la gente va a lo que va. Allí nos juntamos gentes de todo tipo, hombres, mujeres, parejas, y alguna que otra vez, ya he visto algún que otro buen polvo y alguna que otra mamadita entre tíos.

El día que quiero contaros empezó como siempre. Cogí un bocadillo y un par de cervezas y me fui a tomar el sol al acantilado para comer allí y así aprovechar el tiempo. Me senté cerca del agua, en una piedra grande y plana, protegida del viento que hacia. Era entre semana, un martes y había muy poca gente, vi un par de tíos separados entre si (no nos ponemos cerca unos de otros, mas que nada porque cada uno se pone donde encuentra sitio entre las rocas) y también vi una pareja de unos 40 años, ya algo lejos. Me comí el bocadillo y me tumbe con los cascos de la radio puestos. Entre el sol, la brisa del mar y la música que escuchaba se estaba de miedo. Tan bien, que me quedé dormido sin darme cuenta. No tengo ni idea del rato que pasó, hasta que me sentí excitado, notando que mi polla estaba cien, estaba muy a gusto con la sensación de placer al notar mi polla dura y tiesa, debía ser que estaba soñando y me gustaba.

Noté que algún bicho muy pequeño andaba por mi pecho, cerca de mis pezoncillos que me hacia cosquillas, una mosca pensé y aún con los ojos cerrados por estar medio dormido, moví la mano para apartarla y ¡joder que susto!, mi mano tropezó con algo que no era una mosca, ¡era la cabeza de un tío!. Un hombre de unos 50 años, me estaba pasando su lengua por mis tetillas, con tal cuidado que no apoyaba nada más. El tío estaba desnudo y haciéndose una paja mientras me lamía. Nunca me había rozado ningún hombre, así que del susto, levanté la cabeza y le aparté de mí, sin poder decirle nada.

Pero aún fue más cuando al retirarse, vi algo que nunca hubiera imaginado. ¡Otro tío me estaba comiendo la polla, esa polla que había notado que estaba a cien, que digo cien, a mil!. Eso ya si que me descolocó del todo, un hombre me estaba haciendo una mamada y me estaba gustando. Me gustaba tanto que no dije ni palabra, me quede paralizado. Solo le miré, tendría mi edad y estaba morenisimo por el sol; él me miraba fijamente, mientras seguía comiéndose muy suavemente, mi dura polla. No se que cara debí poner entre el placer que sentía y el pensar porque era, porque ese hombre que tanto me estaba haciendo gozar, dejó de mirarme y cerrando los ojos, continuo chupándome, pero esta vez, empezó a usar las manos para acariciarme el cuerpo, lo hacia muy suavemente. Me acariciaba las piernas y el vientre. Me lamía los huevos y volvía a meterse mi polla en la boca. Nunca nadie me había comido así, nunca.

Me trato de separar del todo las piernas, cosa que en un principio no le dejé, pero cuando me rozó levemente el ojete del culo con uno de sus dedos, la cabeza me dio vueltas de goce y dejándome caer sobre la toalla hacia atrás, mecánicamente, separé un poco más yo mismo mis piernas. Ahora el hombre tenía ya todo abierto para él. Con su lengua empezó a lamer de nuevo mis huevos, bajando poco a poco, sin prisas, hasta que me rozó con su húmeda lengua el ojete. Esa sensación me provocó una agitación en el cuerpo, que debió hacerle pensar que quería que me follara el culo con su lengua, porque estuvo recreándose un buen rato con su lengua solo por mi ojete.

Estaba en el cielo, sintiendo un placer enorme. Mientras estaba tumbado, dejándome hacer, ladeé la cabeza y vi al hombre que me había estado chupando las tetillas. Estaba a 4 ó 5 metros de nosotros, medio escondido en una roca, mirándonos y por sus movimientos debía estar masturbándose. Me quedé mirándole y me excitó verle, con sus movimientos de brazo, pensando que se estaba pajeando por mi culpa. Al ver que no le quitaba la vista, el hombre se atrevió a acercarse un poco, saliendo de la roca que le escondía. Tenía la polla pequeñita, pero se veía que estaba muy dura. Poco a poco se acercó mas, mientras no dejaba de mirarle fijamente. Debió ser como si le diera permiso para unirse a la fiesta que me estaba dando el hombre que seguía lamiéndome. Se sentó a un lado de mí y volvió a acercar su boca a mis tetillas, chupándomelas esta vez con verdadera ansia. Me dejé hacer, cerrando de nuevo los ojos. Me gustaba, me gustaba mucho. Me cogió la mano y trató de llevármela hacia su polla para que le pajeara yo, pero no pude, simplemente le dije: “No”, y apartando la mano, giré la cabeza hacia el otro lado. Allí, en ese otro lado, pude ver, esta vez bien escondidos entre las rocas, a otros dos hombres, que estaban mirándonos.

Es un sueño, pensé, pero no, lo que sentía no era un sueño. Era el mejor momento de sexo que había tenido en mi vida. El hombre que me chupaba el culo, acercó uno de sus dedos a mi mojado ojete y trató de meterlo, mientras seguía chupándome, pero debí cerrar tan fuerte mi culo, que le oí decir: “Está bien”. Se metió de nuevo mi polla en la boca y comenzó a pajearme a la vez con la mano. Noté que me iba a correr, me incorporé un poco para tratar de apartarle, pero se dio cuenta de lo que pretendía; se la metió de un golpe, entera en la boca y aceleró el movimiento con la mano, no quería que la sacara. Me corrí, me corrí como un loco, notando que tenia un montón de leche en mis huevos y que salía con fuerza, pero el hombre seguía con mi polla dentro de su boca y masturbándome a la vez cada vez con mas fuerza, ¡Joder, nunca me había corrido en la boca de nadie y era una pasada de sensación!.

Cuando acabé de correrme, el hombre escupió de su boca todo mi semen y se volvió a meter la polla, esta vez limpiándomela suavemente, ¡era una pasada!. Rápidamente mi dura polla se había convertido en una fláccida cosita medio muerta. El hombre se rió mientras jugueteaba con mis huevos ahora ya con la mano. Estaba tumbado, con los ojos cerrados y reponiéndome del placer que había tenido. En ese momento, noté algo caliente sobre mi pecho, abrí los ojos y vi como el otro hombre se estaba corriendo como un poseso, y me estaba echando su semen encima, me dio igual, estaba medio muerto y solo pude quedarme mirando como se corría. Parecía mentira con lo pequeñita que era, que montón de semen derramaba sobre mí. Al terminar de correrse, el hombre acercó su polla sobre mi pecho y la restregó sobre mis tetillas como queriendo limpiarse; por la cara se veía que había gozado. Alargó la mano, la pasó por mi ahora muerta pollita y tras acariciármela unos segundos, se levantó y se marchó por donde había venido sin decir nada.

El hombre que me había hecho la mamada, seguía sentado a mis pies, sobándome ahora ya suavemente sin mirarme, con la vista perdida hacia todas partes, como si nada hubiera pasado. Me dijo:

- ¿Tenias ganas eh?, menuda corrida que has tenido.

- Ganas no tenía, pero te juro que no se lo que me ha pasado, nunca había estado con hombres y la verdad, nunca me la habían comido así de bien - le conteste.

Y le pregunté:

- ¿Dime por favor, estaba empalmado y por eso has venido ó has venido y por eso me he empalmado?.

El me miró, se rió, y acercándose me dijo tratando de besarme en la boca:

- Eso dímelo tú.

Aparté mi cara y solo le dije como avergonzado:

- No, eso no.

- Vale, esta bien, pero la próxima vez, veras como dices que sí.

Se levantó y se fue.

Tenía la cabeza aturdida, me levante, me metí en el agua para lavarme y salí rápidamente para recoger todo y marcharme. No sabía lo que quería hacer, pero si sabía lo que había hecho, había tenido la mejor corrida de mi vida y claro a mi mujer ni una sola palabra.

Comentarios a: [email protected]

Relatos relacionados

Ola mi nombre es robinson tengo 14 años mi historia fue con mi primo que se llama niko de 13 años Todo comenzo el 01/01/2014 a las 12:30 am cuando llegamos a la fiesta que asen en el campo con mi viejos y mi prima yunny Bueno cuando llegamos mi abuela se abia ido con el niko y mi primo juaquin de 9 años solo estaban unos tios y mi tata despues nos quedamos hasta las 6 de las mañana en la fiesta y despues nos vinimos a dormir ese...
21-Mar
438071
Una noche habiamos invitado a mi hermana Amparo y a su marido Luis y a la hija pequeña Olga,mi mujer Virginia llevaba puesto un vestido negro con escote que dejaba ver el inicio de sus tetas y zapatos de tacón plateados,mi hermana tenia puesta una blusa blanca con un sujetador negro y pantalos negro con manoletinas doradas. Habiamos terminado de cenar y estabamos en el salón tomando unos chupitos,las mujeres se estaban empezando a animar y nosotros tambien.Yo a Virginia ya le estaba tocando las tetas y mi cuñado Luis le...
08-Apr
144069
Ernesto es un estudiante de 17 años, interno en el instituto, le encantaba ir al gym cuidaba mucho de su cuerpo y era preocupado por su aspecto, su cara linda de labios expresivos completaban su atractivo masculino con cierto toque de feminidad. Siempre andaba detrás de alguna chica y a pesar de tener fama de Casanova siempre encontraba alguna que caía en sus redes. Pero todo cambio el día que llego Rubén? Rubén estudiaba en una academia de boxeo hasta que una lesión le impidió seguir siendo boxeador. Tenía 19...
28-Sep
60372
Sus días se hacen eternos anhelando el final de la jornada para quedarse sola en su oficina? esperando que algo maravilloso pase? Sin embargo nada sucede? extraña a su verdugo... de alguna manera ella sabe que él la observa. Cris cree conocerlo. Quiere darle una señal pero teme equivocarse. Los días pasan y la sensación de vacío se apodera de ella. Sus noches de soledad se tornan frías. Duerme poco, sueña despierta deseando intensamente que aparezca de la nada y se abalance sobre ella? Un día más. Han pasado varios...
12-Jan
29450
simpre que estamos en la playa intento quitarle el biquini para que luzca esos pechos tan apetitosos que tiene, a ella le da mucha verguenza por que tiene los pezones totalmente planos y cuando se le encogen se quedan totalmente invertidos, a mi me encanta exhibirla. Este verano pasado estabamos en un barco con amigos y habiamos bebido mucho, decidirmos bañarnos y dentro del agua yo no paraba de sobarle las tetas, le movia el biquini ( tipo triangulo ) de un lado al otro, con la intencion de despistarla. Asi sucedio,...
19-Jun
153584
[Orgías] Llevo cinco años casada. Mi marido es de color y los padrinos de boda fueron dos íntimos amigos de mi marido también de color. Andy, mi marido y yo nos conocimos en un bar donde solíamos almorzar y que estaba muy cerca de nuestras empresas. Intimamos y empezamos a salir. Al poco decidimos casarnos.
02-Jan
32404
la moneda, es un juego que me invente para animar la imaginación, tanto la mía como la de ellas.todo en la vida tiene su cara y su cruz, una amiga que empezó a verme con deseo y pocainiciativa, le dije de tirar una moneda y el que gane decide, cuando, donde, y como.con el morbo de que podría ser desde una café hasta lo que jamas imaginaste...así fue gane. en esta apuesta no había ganador, pues ella tenia la revancha de elegir como dondey el que, por lo que le...
25-Jul
14487
hola me llamo josé. tengo 68 años. lo que les voy a contar,sucedió hace muchos años.y no es una fantasía ni un cuento inventado. a mi edad no tengo ganas de inventar nada, solo lo hago como desfogue.tengo la necesidad de contarle a alguien lo que hice hace años. me casé muy joven a los 20 años. mi esposa silvia tenía 18 años. al año de casados nació nuestra hija laura. pasaron los años rápidamente. mi hija laura cumplió 13 años. era una niña linda como su madre. un día domingo,...
27-Aug
298960
[Voyerismo] Decidí hacerlo en el mismo momento en que Marcelo me lo propuso. Elegí bien la ropa. Una blusa negra, abotonada, sin sujetador, una falda también negra, de cuero, por encima de la rodilla, medias negras y braguitas blancas. Aún así, en el camino, la duda intentaba quebrar mi determinación. Para que eso no lo estropeara me he esforzado en no pensar en nada hasta que hemos llegado a la puerta. Siento una profunda vergüenza mientras espero que Marcelo termine de sacar las entradas. Nunca he estado en un cine porno. Los dos acomodadores se levantan para acompañarnos pero nos quedamos en la oscuridad, de pie, esperando que la vista se nos acomode a la falta de luz. Marcelo ya ha localizado un buen sitio y me agarra de la mano. Me siento al final de la fila, con la pared a un costado y mi marido en el otro.
14-Dec
43537