Esencia de mujer

Autor: Anónimo | 06-Jun

Lesbianas
Nunca más se repitió, nunca más volvió aquella situación, no porque no me gustara... no porque pensara que había sido demasiado osada... Simplemente creo que mi tendencia no es esa, aun así, la vez que la viví, la goce, la disfruté y fue una bendita experiencia.

Tenia hora en la esteticiene a las 3, tenia una reunión esa misma tarde y eso hizo que cambiara mi hora habitual. Llegue y la chica que siempre me atendía no estaba.

- Está comiendo - me dijo la chica de recepción - Te cojera María, pasa a la cabina nº 6.

Fui allí y como siempre colgué el bolso en la percha de la pared, y me empecé a desnudar, me quité los pantalones, la camisa, colgándolo todo en la percha, y me quedé en ropa interior. Me subí a la camilla esperando. Rogaba que no durara mucho la espera, pues tenia prisa. Al momento apareció. Era una chica bastante jovencita.

- Hola, me llamo Maria, y soy nueva, hace una semana que trabajo aquí - me dijo al entrar.

- Siempre me coge Celia, pero me han dicho que está comiendo - le dije para que se diera por enterada de que era clienta fija, para que además supiera que me gustaba como trabajaba la otra, y para que así se esmerara en su labor.

- Muy bien, no te preocupes - me contestó pillando la indirecta, por lo menos eso me pareció.

- ¿Qué te vas a hacer?

- Medias piernas, ingles y axilas - le respondí.

- Perfecto, acabaremos prontito - contestó.

El aparato de la cera estaba ya caliente, la cera casi a punto

- Túmbate - ordenó.

Yo obediente lo hice, y Maria se puso a remover la cera con tranquilidad, con dulzura diría yo, como si estuviera removiendo una delicada crema inglesa, cuidando para que no se le cortase en el ultimo momento.

- ¿Empezamos por las axilas? - me preguntó.

Levanté el brazo derecho, y ella con un clinex secó el posible sudor. Con una mano repasaba la axila extendiéndose hacia el pecho cubierto por el sujetador...

- ¿Porqué no te quitas el sostén?, no me gustaría mancharlo de cera, es un sujetador muy bonito... y te queda precioso.

- ¿Si? ¿Te gusta? - dije inocente aún de sus intenciones.

Ella lo acarició entonces, con mano decidida, y me bajó el tirante esperando a que yo lo desabrochara. Lo cogió, y lo dejó a un lado. Me sentí desnuda y turbada ante la mirada de María que sonrió.

Con la espátula en la mano aplico la cera caliente en la axila, con cuidado, soplando por encima para aliviar el dolor. Dejó la espátula en el recipiente, y con mano decidida despegó un poco el pegote de cera tirando de la piel con la otra mano, y “zas”, tirón!... Rápidamente puso su mano en mi axila irritada y la levantó para soplar la piel resentida, soplaba acercándose mucho y acariciando todo el rededor, deslizando la mano repetidamente por el lateral del pecho desnudo. Yo estaba viendo que aquella actitud no era demasiado usual, tanto mimo, tanta caricia, pero a ella se la veía tan dulce, que ni me atreví, ni ose disuadirla de sus métodos, al fin y al cabo me gustaba mucho esa suavidad.

A pesar de ello me sentía turbada, pero admití que sabia como calmar el dolor de esa tortura y su forma de trabajar me empezaba incluso a parecer placentera, me olvidé del dolor para desear que volviera a tirar de esa maldita cera y recoger las caricias y mimos que me iba a proporcionar. Así procedió con la otra axila... usando el mismo método. Los pezones se erguían al contacto de sus dedos, que toqueteaban como distraídamente, como si aquello fuera parte de su trabajo y no hubiera intención alguna en sus magreos.

- ¡Qué pechos tan magníficos tienes! ¡Unos pezones duros y muy sexys! - dijo prestándoles un ultimo toqueteo.

- ¡Venga cariño, las ingles!

Yo transportada por esa forma tan dulce de manosearme, entregada y obediente a sus palabras, abrí las piernas, primero la derecha como de costumbre claro! Pero tremendamente ansiosa en ver que caricias aplicarían a la zona que se proponía depilar. Esta vez no me sugirió que me quitara las bragas, pero si las retiró como nunca ninguna esteticiene había hecho hasta entonces. Curiosamente no me sentí turbada, ya no. Dejé que manoseara, decidiera e hiciera lo que ella quisiera, me abandoné en sus manos.

Preparaba la zona, pasando y repasando la mano por encima de mi sexo... noté como me excitaba, e incluso como una gotitas que salieron al reclamo mojaron mis bragas. Pero María seguía en su labor sin dejar de charlar y de explícame cosas a las que yo apenas prestaba atención, ciegamente obsesionada por el movimiento de sus manos... Me aplicó la cera con tanto mimo como venia haciéndolo, apenas noté la temperatura porque yo esta ya caliente... y con decisión y mucha habilidad tiró de nuevo. Aplicó rápidamente la mano, golpeando con suavidad la piel.

Ahora soplará pensé yo, más bien ansié esa bocanada de aire. Y si, entonces sopló, acercando sus labios a mi sexo. Con la mano acarició la piel, y su boca la besó. Miraba su linda carita, unas mechitas rubias le caían al rededor de su rostro, unas facciones redondeadas, apenas maquilladas, daban luz a unos ojos verdes e intensos. Un rostro infantil con mirada perversa. Una lolita donde las hubiera.

Abandoné la incomodidad que suponía ese nuevo desafió, para dejarme llevar por la dulzura o perversidad de sus intenciones. Para a aquel entonces ya estaba demasiado caliente, y sobre aquella camilla dejé sin reproches que manoseara todo mi cuerpo... Sus manos, como plumas se movían por mi piel erizándola a su paso, luego sus labios reseguían el camino que los dedos le abrían. Besaba con labios húmedos y lamía con lengua hábil, el camino que trazaba, llevaba a los puntos más sensibles de mi cuerpo. Sabia donde y como tocar para proporcionar un placer que jamás un hombre me había conseguido arrancar...

Cerré los ojos y noté como me iba envolviendo de sensualidad, mi sexo ya no goteaba... creo que chorreaba. Los dedos de María hurgaron en el, y se metían en mi vagina abierta, receptora de placer. Como descargas eléctricas mi cuerpo se agitaba más y más, la camilla se hacia pequeña, sus manos arrancaban sensaciones morbosas, y su lengua tras besos lujuriosos, tras mordiscos apasionados consiguieron que fuera de control le desabrochara la bata, y como ella me había enseñado intentara que mis dedos y mi boca la poseyeran.

Salió, a pesar de todo, la mujer más mujer que había en mi. La más femenina de mis versiones. Su dulzura envolvía el aire y el descaro encendía pasiones nunca descubiertas. Fueron torbellinos de sensaciones en mi cuerpo y en mi mente. Fueron olores y sabores conocidos, muy íntimos en si. Fue, sin duda, la experiencia más femenina de mi vida, y me la hizo vivir María, en esa cabina acolchada de Esencia de Mujer.

Relatos relacionados

Mi nombre es santy tengo 30 años soy de medellin colombia mi novia sandra tiene 17 un mujer sota unas nalgas grandes y duras es bajista pero una cara hermosa varias veces me la cogía cuando me que daba a amanecer en su casa dormía en la sala y ella se pasaba cuando todos dormían la cogía en cuatro con ese culote nunca me quizo dar el culo pero lo Asia rica su madre q señama rosa es una señora q apesar de los años sigue buena un culo grande...
17-Aug
149213
[Heterosexual] Eran las 20:00 de una tarde lluviosa. Yo estaba sentado en mi despacho trabajando, pensando en lo tarde que iba a salir de la oficina, por culpa de la acumulación de trabajo atrasado. Me afloje la corbata y me desabroche el primer botón de la camisa para estar más cómodo y empecé a concentrarme en mi trabajo.
09-Nov
28301
Georgina? toda una vida de travestismo. CAPITULO 6 ME DESCUBREN Durante dos años aproximadamente mí rutina no varió: llegar de la escuela, encuerarme, lavarme el culito por dentro y por fuera. Una vez con el culito bien lavado, me aplicaba crema en todo mi cuerpo, me ponía mis medias con la faja-liguero, mi brassier con relleno, mi fondo completo, algún vestido, mis zapatillas, me peinaba mi melena, casi siempre dos coletas con moños, me maquillaba un poco? Y así completamente vestidita como nena realizaba el aseo de la casa y lavaba los trastos...
28-May
23423
Hola mi nombre es Gill tengo 17 años y desde los15 e fantaseado con mi madre Ella tiene 31 mw tuvo muy joven ella y yo hablamos muy abiertamente pero muchas vexes la e llegado a ver desnuda. Es gordita pero no mucho lo que mas me exita de ella son sus tetas no son grandes pero tampoco pequeñas siempre e querido tocarselas. Ella es una PUTA con todo el sentido es comerciante pero se a dado sus escapadas ella misma me lo dice le gusta el bdsm e escuchado que...
24-Jul
150243
[Gays] Esta historia que voy a contar me paso hace muy poco en una conocida estación de tren de Barcelona. Yo había comprado mi billete y fui a los lavabos para mear, pues me esperaba un largo camino hasta mi destino. Cuando entre en el lavabo vi a mucha gente esperando para mear, pero había un urinario libre y fui a ocuparlo. Tenia que mear en una especie de cazuela muy pequeña que no tapaba nada y dejaba entrever todo. No se si era por el hecho de que había mucha gente allí, pero no me concentraba y no podía mear.
28-Nov
23276
Hola me llamo Javi soy un chico gay de 25 años vivo actualmente con mi pareja con el que tenia por cierto ser el ser más feliz de este planeta hasta que una fuga de agua en la ducha me hizo saber lo equivocado que estabaAlgo que no puedo explicar me estremeció al ver aquel hombre de aproximadamente 35 años cuando llego a eliminar dicha fuga y fue hasta que dio por terminada su tarea que lo supe al pedirme permiso de usar el baño para orinar y como yo...
26-Sep
77771
[Otros] Esta historia transcurre hace ya bastante tiempo. Ella era dos años menor que yo (20) y había llegado desde el interior de la provincia para estudiar en la Escuela de Bellas Artes de la capital de mi provincia. Yo la conocí por que su tía, una mujer, en esos momentos, de 44 años, viuda ella, de muy buena estampa, era amiga de mi familia.
25-Apr
34577
Hace algunos años luego de haber sentido un quiebre en mi vida producto de haberle puesto los cuernos a mi marido luego de 22 años de casada y de haber recibido una buena tunda por parte de él, necesite compartir esa experiencia. La compartí con ustedes en el relato ?Me vio llegar sin bombacha?, tal vez para disimular el miedo que me invadió luego de aquello. No solo miedo a mi marido y a su cinto, si no, más aun a mi hambrienta concha que pedía a gritos la...
22-Feb
120975
Pues ya mas en confianza mi esposa se la cojen don cuco y el trailero cada que quieren y ella es muy feliz y yo tambien el otro dia llego don cuco como a las 12 de la noche toco la puerta y dijimos pues quien es a esa hora y pregunte Quien toca - soy yo Cuco - abri y entro el me dijo- donde esta la flaquita - alla en la recamar don cuco - y me dice - que bueno porque le traigo unas ganas de cojermela...
08-May
52419